• Windows Recall: prometía ayudarte… y terminó espiándote

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OPINIÓN

Microsoft lo anunció como uno de los pilares de su nueva generación de computadoras con IA: una función que recordaba todo lo que hacías para ayudarte a encontrar archivos, páginas web o fragmentos de texto que habías visto días antes. Pero pronto, Windows Recall se convirtió en una de las funciones más cuestionadas de la historia reciente de Windows. Y eso que el listón no estaba precisamente alto.

La promesa

Durante la presentación de las PC Copilot+, Microsoft mostró orgullosa una función llamada «Recall». El sistema, diseñado para funcionar de forma local (según la versión oficial), capturaba periódicamente pantallas de todo lo que hacías en la computadora: desde chats, documentos y sitios web, hasta imágenes y videos. Luego, con ayuda de modelos de lenguaje e inteligencia artificial, te permitía buscar de forma contextual cualquier cosa que hubieras visto, sin importar si recordabas el nombre del archivo o la ubicación exacta.

Parecía magia. Hasta que alguien preguntó: ¿qué pasa si esa información cae en manos equivocadas?

El problema

La idea de una memoria fotográfica constante planteó dudas desde el primer día. Expertos en seguridad de todo el mundo levantaron la voz casi en simultáneo. El principal problema no era tanto lo que Recall prometía hacer, sino cómo lo hacía y cuán poco control ofrecía.

  • El sistema guardaba capturas de pantalla cada pocos segundos, sin distinguir entre contenido sensible o no.
  • Esa información se almacenaba en disco local sin cifrado dedicado, y sin integración real con mecanismos de seguridad como BitLocker.
  • Las exclusiones de apps o sitios debían configurarse a mano, lo cual implicaba que el usuario debía prever de antemano qué quería ocultar.
  • No había un sistema de aprobación o alerta previa al capturar información delicada, como credenciales, chats privados o contenido bancario.

Las consecuencias

Como era de esperar, las reacciones no se hicieron esperar:

  • La Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido (ICO) pidió explicaciones formales a Microsoft, preocupada por las implicancias en materia de privacidad.
  • Expertos en ciberseguridad como Kevin Beaumont identificaron vulnerabilidades graves en el sistema de almacenamiento de datos.
  • Algunos lo compararon directamente con un keylogger visual, que podía ser explotado por malware o atacantes locales.

La respuesta de Microsoft

Microsoft, tras el silencio y respuestas ambiguas, terminó reculando parcialmente. En una actualización del 14 de junio de 2024 pasado, anunció que Recall sería deshabilitado por defecto, y que requeriría autenticación biométrica para poder acceder a los registros.

Además, afirmó que se agregarían opciones para cifrar los datos y gestionar de manera más clara qué se almacena y qué no. Pero el daño ya estaba hecho. La confianza, una vez perdida, no se recupera con un parche.

Tras las controversias iniciales y las preocupaciones de seguridad que llevaron a su retraso en 2024, Microsoft ha estado trabajando en mejorar la función Windows Recall. Según informes recientes, la compañía planea lanzar una actualización de Windows 11 en la primavera de 2025 para introducir finalmente Recall de manera más amplia.

Actualmente, Recall se encuentra en fase de prueba dentro del programa Windows Insider, disponible para PCs Copilot Plus. Esta versión mejorada de Recall es opcional y requiere que los usuarios opten por activarla. Las capturas de pantalla que realiza se almacenan y cifran localmente, excluyendo datos sensibles, y ofrece opciones de personalización para gestionar qué información se guarda. ​

¿Para qué servía realmente?

Recall era, en el mejor de los casos, una función de productividad. Una forma de buscar entre tu pasado digital de forma más eficiente. Pero en el contexto actual de preocupación por la privacidad, fue un experimento que llegó demasiado pronto, demasiado mal explicado, y con muy poco control del usuario.

Windows Recall podía haber sido una revolución. En cambio, se convirtió en una advertencia sobre los límites entre la ayuda inteligente y la invasión silenciosa. Porque cuando una herramienta digital sabe todo lo que hacés, la pregunta no es si te puede ayudar, sino qué más puede hacer con eso.

Microsoft ha enfatizado su compromiso con la seguridad y la privacidad en esta nueva implementación, asegurando que ningún dato de Recall se envía a la nube ni se utiliza para entrenar modelos de IA. Se espera que, con estas mejoras, Recall se convierta en una herramienta útil y segura para los usuarios de Windows 11 en 2025.​