• ¿Por qué Linux domina el mundo de los servidores?

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OPINIÓN

Cuando uno piensa en servidores, piensa en Linux. No es casualidad: en silencio, sin estridencias ni campañas de marketing al estilo Silicon Valley, Linux se ha convertido en el sistema operativo por excelencia del mundo backend. No solo impulsa la mayoría de los servidores web, sino que también domina los centros de datos, las supercomputadoras y hasta la infraestructura crítica de gobiernos y grandes empresas. Pero ¿cómo llegamos hasta aquí? Y lo más importante: ¿por qué sigue siendo la opción preferida?

De hobby universitario a piedra angular de Internet

Linux nació en 1991 como un proyecto personal de Linus Torvalds, un estudiante finlandés que quería un sistema operativo libre y eficiente. Basado en Unix, y licenciado bajo la GPL, Linux permitió que cualquiera pudiera estudiar, modificar y redistribuir el código. Eso fue clave para su adopción masiva en el entorno académico y, poco después, en el mundo empresarial.

A fines de los ‘90, empresas como Red Hat y SUSE empezaron a ofrecer versiones comerciales con soporte. Y con la burbuja de Internet, muchos ISP y startups lo eligieron para sus servidores web: era gratuito, confiable, seguro y corría bien en hardware modesto. El stack LAMP (Linux, Apache, MySQL, PHP/Perl/Python) se convirtió en la columna vertebral de la web 2.0.

Ventajas técnicas y filosóficas

El dominio de Linux en servidores se explica por una combinación de factores técnicos y estratégicos:

  • Licencia libre: sin costos de licencia, sin restricciones de uso, ideal para escalar.
  • Estabilidad: uptime de años sin reinicios. Literalmente.
  • Seguridad: su modelo de permisos, sumado a una comunidad activa, lo hace menos propenso a ataques masivos.
  • Modularidad: se puede ajustar a la medida del hardware o del proyecto.
  • Flexibilidad: desde una Raspberry Pi hasta una mainframe, todo puede correr Linux.
  • Soporte comunitario y comercial: está todo documentado, y hay ayuda por doquier.

Pero también hay una cuestión ideológica: muchas empresas y desarrolladores no quieren depender de un proveedor cerrado como Microsoft. Con Linux, el control está del lado del usuario.

Linux vs Windows Server

Aunque Windows Server tiene presencia, sobre todo en entornos corporativos con software específico de Microsoft, su cuota en servidores públicos es mucho menor. Netcraft y Statista coinciden: más del 75% de los servidores públicos corren alguna forma de Linux.

Las razones son claras:

  • Windows es costoso.
  • Requiere más recursos de hardware.
  • Es menos transparente para debugging y optimización.
  • Las actualizaciones y parches a veces obligan a reiniciar el sistema.

En contraste, muchas distribuciones Linux permiten actualizaciones sin reinicio (live patching), algo muy valorado en servidores críticos.

Las distribuciones más populares en servidores

Aunque hay cientos de «distros» Linux, en el mundo de los servidores unas pocas concentran la mayoría del uso:

  • Debian: robusto y estable, con foco en la calidad del software.
  • Ubuntu Server: basado en Debian, pero con soporte de Canonical y ciclos de actualización predecibles.
  • Red Hat Enterprise Linux (RHEL): la opción corporativa por excelencia. Con soporte extendido, certificaciones y herramientas propias.
  • Rocky Linux / AlmaLinux: forks comunitarios de RHEL tras la transformación de CentOS.
  • Arch Linux / Alpine: más usados en entornos minimalistas o contenedores.

En la nube y más allá

Amazon Web Services, Google Cloud, Azure, DigitalOcean… todas ofrecen instancias basadas en Linux por defecto. Y no solo eso: Linux es el corazón de los contenedores (Docker), de los orquestadores (Kubernetes) y de los hipervisores más utilizados.

En el top500 de supercomputadoras, el 100% usa Linux. En routers, firewalls, sistemas embebidos, dispositivos IoT, el patrón se repite.

Mientras el software libre siga teniendo el apoyo de la comunidad y la industria, Linux seguirá siendo la opción natural para el backend del mundo digital. Puede que cambien las herramientas, que lleguen nuevas plataformas, pero lo que corre por debajo seguirá teniendo ese kernel robusto y libre que Linus Torvalds empezó a escribir en su computadora hace ya más de 30 años.